Estudios Termográficos.
La termografía se basa en una grabación a tiempo real de las temperaturas del molde a lo largo del ciclo.
Esta técnica nos permite:
- Registrar la evolución de la temperatura de cualquier punto del molde a lo largo de los ciclos.
- Encontrar los puntos críticos que pueden llevar a agarres, porosidades o manchas.
- Estudiar la eficiencia de la refrigeración interna y externa del molde.
- Mejorar el rendimiento.
- Recomendar el producto apropiado.
- Reducir el tiempo de ciclo.
- Optimizar el llenado de la pieza.
- Reorientación de las boquillas para mejorar la aplicación del desmoldeante.
- Instalar un nuevo molde fácilmente.